Unos padres
aceptan dos años de cárcel por no escolarizar a su hija disminuida
diariodesevilla.es
13/01/2009
P.Garcia-Baquero- Córdoba
Unos padres han aceptado una
pena de prisión de 1 año cada uno, de conformidad con el escrito de
acusación del fiscal, como autores de un delito de abandono de familia
cometido al dejar de llevar al colegio a su hija, menor de edad y con
retraso madurativo.
El Ministerio Fiscal rebajó
la pena que en un principio pedía de 1 año y seis meses para cada uno
acusados de un delito de abandono de familia supuestamente cometido porque
dejaron de llevar a su hija con retraso madurativo al colegio. El fiscal
afirma en sus conclusiones provisionales, que la menor de 14 años cursaba
estudios de Primaria en un colegio en el que sus profesores detectaron
ciertas dificultades de retraso madurativo que supusieron que se adoptara
con respecto a ella la modalidad de escolarización «B» que requiere
esfuerzo educativo y asistencia a un aula de educación especial.
A pesar de estar en
conocimiento de las necesidades educativas de su hija, que estaba en edad de
escolarización obligatoria y con mucha predisposición por su parte, los
padres se desentendieron de esta labor, y desde el curso 2003-2004 hasta el
2005-2006, el colegio registró 289 faltas de asistencia y sólo 35
justificadas.
Por último, los padres, «con
absoluto desinterés hacia la educación de su hija no matricularon a la
misma en el centro donde cursaba sus estudios en el curso 20005/2006, y
tampoco lo intentaron en otros», reitera el fiscal. Ante la actitud de los
padres, que incluso acusaban al personal del centro de descuidar la educación
de su hija, se llevaron a cabo varias medidas, tales como entrevistas a la
menor y los padres o visitas domiciliarias, que resultaron infructuosas y
que devinieron en la intervención de la policía autonómica el 22 de mayo
de 2006.
El fiscal concluye que estos
hechos constituyen un delito de abandono a la familia, por lo que pide un año
y medio de cárcel a cada uno. Sin embargo, ante la imputación, los padres
ya accedieron a matricularla en un centro de educación especial.
Mientras, tanto la Asociación
Pro Derechos del Niño (Prodeni) y las Confederación Católica de Padres de
Alumnos (Confapa) se mostraron de acuerdo con esta sentencia, instando a la
Justicia a que actúe cuando haya dejación en las responsabilidades que
tienen los padres.